Entrada actualizada: este artículo fue publicado originalmente el 8 de octubre de 2015 y se ha actualizado en enero de 2024 para revisar referencias y criterios actuales sobre el uso de cookies.
Cuando navegas por internet, es habitual encontrarte con un aviso en la parte inferior, superior o central de una página web que habla sobre el uso de cookies. Ese aviso es lo que normalmente conocemos como banner de cookies.
Aunque para muchos usuarios puede parecer una simple molestia, su función es importante: informar sobre el uso de determinadas tecnologías en la web y, cuando sea necesario, pedir el consentimiento del usuario antes de instalar cookies que no sean estrictamente necesarias.
Qué son las cookies
Las cookies son pequeños archivos que una página web puede guardar en el dispositivo del usuario cuando este navega por ella. Sirven para recordar información sobre la visita, facilitar determinadas funciones o mejorar la interacción entre la web y sus usuarios.
Por ejemplo, algunas cookies pueden utilizarse para recordar el idioma elegido, mantener una sesión iniciada, guardar productos en un carrito de compra o recoger datos estadísticos sobre el uso de la página.
No todas las cookies tienen la misma finalidad ni el mismo impacto. Algunas son necesarias para que la web funcione correctamente, mientras que otras pueden utilizarse para analizar el comportamiento de los usuarios o mostrar publicidad personalizada.
La Agencia Española de Protección de Datos explica que el uso de cookies puede tener implicaciones importantes en la privacidad de los usuarios, especialmente cuando permiten analizar hábitos de navegación, preferencias o comportamiento dentro de una web.
Por qué aparece un banner de cookies
El banner de cookies aparece porque muchas webs utilizan cookies propias o de terceros que requieren informar al usuario y, en determinados casos, obtener su consentimiento.
En España, esta materia está relacionada con la normativa sobre servicios de la sociedad de la información y comercio electrónico, así como con la normativa de protección de datos cuando las cookies implican tratamiento de datos personales.
Por eso, una web no debería limitarse a mostrar un aviso genérico. Debe explicar de forma clara qué cookies utiliza, con qué finalidad, quién las gestiona y cómo puede el usuario aceptar, rechazar o configurar su uso.
La Guía sobre el uso de cookies de la AEPD recoge los criterios actuales para informar y obtener el consentimiento del usuario en páginas web y aplicaciones.
Qué tipos de cookies existen
Existen distintos tipos de cookies, y se pueden clasificar de varias formas.
Según quién las gestione, pueden ser:
- Cookies propias, cuando las gestiona el titular de la web.
- Cookies de terceros, cuando las gestiona otra entidad, por ejemplo una herramienta externa de analítica, publicidad o contenido embebido.
Según el tiempo que permanecen activas, pueden ser:
- Cookies de sesión, que suelen desaparecer cuando el usuario cierra el navegador.
- Cookies persistentes, que permanecen durante un periodo determinado.
Según su finalidad, podemos encontrar:
- Cookies técnicas, necesarias para que la web funcione correctamente.
- Cookies de personalización, que recuerdan preferencias del usuario.
- Cookies de análisis, usadas para medir y entender el uso de la web.
- Cookies publicitarias, relacionadas con la gestión de espacios publicitarios.
- Cookies de publicidad comportamental, orientadas a crear perfiles o mostrar anuncios personalizados.
Esta clasificación ayuda a entender por qué no todas las cookies deben tratarse igual. Una cookie necesaria para recordar el carrito de compra no tiene la misma finalidad que una cookie utilizada para crear perfiles publicitarios.
Qué debe incluir un aviso de cookies
Un aviso de cookies debería ayudar al usuario a entender, de forma sencilla, que la web utiliza cookies o tecnologías similares, para qué se usan y qué opciones tiene. No todas las webs tienen la misma complejidad ni utilizan las mismas herramientas. Algunas páginas solo necesitan cookies técnicas para funcionar correctamente; otras incorporan analítica, vídeos externos, mapas, formularios, píxeles publicitarios u otros servicios de terceros. Por eso, antes de configurar un banner, conviene revisar qué cookies instala realmente la web.
Como mínimo, el aviso debería ofrecer una información clara y visible, enlazar a una política de cookies y permitir que el usuario tome una decisión sobre las cookies que no sean necesarias. La AEPD recuerda que aceptar y rechazar cookies debe ofrecerse al mismo tiempo, al mismo nivel y con la misma visibilidad, evitando que rechazar sea más difícil que aceptar.
En algunos proyectos se utilizan soluciones de cookies muy sencillas, especialmente en webs pequeñas o con necesidades básicas. Aun así, es importante entender que un banner no debería ser solo un aviso decorativo: debe estar relacionado con el uso real de cookies de la web y ofrecer al usuario una información comprensible.
De forma orientativa, un aviso de cookies debería contemplar:
- informar de que la web utiliza cookies
- explicar de forma breve su finalidad
- enlazar a la política de cookies
- permitir aceptar o rechazar las cookies no necesarias
- ofrecer una forma razonable de modificar la decisión posteriormente
Cuando la web utiliza cookies de análisis, publicidad o servicios de terceros, puede ser recomendable contar con una solución más completa que permita una gestión más detallada del consentimiento. En cualquier caso, lo importante es no instalar herramientas “por cumplir”, sino revisar qué necesita realmente cada web y aplicar una configuración proporcional y coherente.
Qué hacer si tu web no tiene bien configurado el banner
Si tu web no tiene banner de cookies, si solo muestra un aviso informativo o si no permite rechazar cookies con la misma facilidad con la que permite aceptarlas, conviene revisar su configuración.
No todas las webs necesitan el mismo tipo de banner. Depende de las herramientas que utilicen, las cookies instaladas, la finalidad de esas cookies y si intervienen servicios de terceros como analítica, publicidad, vídeos embebidos, mapas, formularios o píxeles de seguimiento.
Lo recomendable es revisar:
- qué cookies instala realmente la web;
- si hay cookies de terceros;
- si se instalan antes de obtener consentimiento;
- si el usuario puede aceptar, rechazar o configurar;
- si existe una política de cookies actualizada;
- si el consentimiento puede modificarse después.
La AEPD actualizó su guía para adaptarla a las directrices europeas sobre patrones engañosos, indicando que no debe ser más difícil rechazar las cookies que aceptarlas.
¿Qué podemos concluir?
El banner de cookies no es solo un elemento visual que aparece al entrar en una web: es una herramienta para informar al usuario y permitirle tomar decisiones sobre el uso de determinadas tecnologías. Debe explicar de forma clara qué cookies utiliza, para qué sirven y cómo puede el usuario gestionarlas. Además, debe evitar fórmulas confusas o avisos genéricos que no estén relacionados con el funcionamiento real de la página.
Si tu web no tiene textos legales, si están desactualizados o si no sabes si el aviso de cookies está bien configurado, conviene revisar el conjunto de la parte legal. En Queiku podemos ayudarte a detectar estas necesidades y, cuando el proyecto lo requiere, contamos con el apoyo de nuestro partner legal, que se encarga de desarrollar los textos legales a medida para cada web y cada cliente: política de privacidad, aviso legal, política de cookies y el resto de documentos necesarios.
El objetivo no es añadir textos por cumplir, sino contar con una base legal clara, proporcionada y adaptada al uso real de cada página web.